La economía de los servicios de transporte compartido ha brindado flexibilidad a millones de conductores en todo el mundo, pero también ha abierto una nueva puerta para estafadores ingeniosos. La historia de un conductor anónimo, compartida recientemente, sirve como una cruda advertencia sobre una táctica de fraude cada vez más común que busca explotar la buena fe y la falta de experiencia de quienes están al volante.
El Enganche: Una Solicitud de Viaje Inesperadamente Interrumpida
Todo comenzó con una solicitud de viaje rutinaria. Nuestro narrador aceptó la carrera y se dirigió al punto de recogida. Estando ya en el lugar, recibió una llamada.
«Supuse que era el pasajero que me contactaba,» relata el conductor. Sin embargo, la voz al otro lado se identificó inmediatamente como un «agente de Uber». El estafador alegó que alguien había presentado una «queja» grave contra él y que, para iniciar una supuesta «investigación», era imperativo verificar la cuenta.
El primer paso de la manipulación fue pedirle que cancelara el viaje que acababa de aceptar. Como conductor relativamente nuevo en la plataforma, y sin estar familiarizado con el protocolo interno de gestión de quejas de Uber, el conductor obedeció. El argumento del estafador parecía verosímil, sobre todo cuando mencionaron detalles del vehículo que conducía, lo cual hizo pensar al conductor que el supuesto «agente» tenía acceso legítimo a la información de su perfil.
La Trampa: Miedo a la Suspensión y la Promesa de Compensación
Una vez que el estafador obtuvo la atención del conductor, la presión se intensificó. Tras verificar su número de teléfono, lo llamaron desde otro número para continuar con el engaño.
«Me dijeron que corría el riesgo de ser suspendido,» explica el conductor, lo cual apela al miedo más grande de cualquier trabajador de la plataforma: perder su fuente de ingresos.
Pero la táctica no se basó solo en la amenaza; también ofrecieron un anzuelo dulce. El estafador prometió que si la queja resultaba ser falsa, lo compensarían con hasta $200 por su tiempo y la inconveniencia de la «investigación» que supuestamente duraría una hora.
El conductor, que ya había invertido tiempo en la llamada, accedió a seguir las instrucciones. Durante una hora, el estafador simuló un proceso de investigación complejo con múltiples «comprobaciones».
El Clímax: El Intento de Retiro de Fondos
Al cabo de la hora, los estafadores ejecutaron la fase final de su plan. Le informaron que el pasajero que se había quejado tenía un «patrón» de presentar quejas falsas y, por lo tanto, el conductor había sido «acusado injustamente». Como recompensa, le otorgarían una tarjeta de $200.
«Aquí es donde empecé a sospechar que era una estafa,» admite el conductor.
La lógica del fraude se hizo evidente. Para supuestamente depositar los $200 de compensación, el estafador le indicó que añadiera una tarjeta de débito a sus cuentas de pago en la aplicación. El paso crítico y definitivo de la estafa era la «verificación»: se le pidió que presionara la opción de retirar dinero.
Esta acción, disfrazada de un paso de verificación, habría transferido el dinero que tanto le costó ganar al conductor directamente a las manos de los estafadores.
Afortunadamente, el conductor se dio cuenta del engaño justo a tiempo. Finalizó la llamada y contactó inmediatamente al soporte de la plataforma.
Lecciones para la Comunidad de Conductores
La experiencia del conductor concluyó con una lección vital que debe ser el mensaje principal para toda la comunidad: Uber, o cualquier plataforma legítima, no contactará a un conductor de manera no solicitada para realizar «investigaciones» o solicitar información bancaria.
El soporte de la empresa confirmó al conductor que solo lo contactarían proactivamente en circunstancias muy específicas, como un artículo olvidado o una solicitud iniciada previamente por el propio conductor.
Consejos para Evitar el Fraude:
| Indicador de Estafa | Acción Recomendada |
|---|---|
| Recibe una llamada sobre una «queja» inmediata que exige acción. | Cuelgue y contacte directamente al soporte oficial de la aplicación. |
| El supuesto «agente» pide que cancele un viaje activo. | Cuelgue. Uber nunca pediría esto como parte de una investigación. |
| Le piden su número de tarjeta, PIN, o que realice un «retiro» o «depósito» de prueba. | Nunca comparta información financiera por teléfono. |
| La llamada apela al miedo (suspensión) o a la codicia (compensación). | Manténgase escéptico. Los procesos legítimos no son tan urgentes. |
La única razón por la que este conductor compartió su historia es por solidaridad: «Espero que ningún otro conductor caiga en esta trampa.»
Si recibe una llamada sospechosa de alguien que dice ser de la plataforma y se siente incómodo, la acción más segura es colgar de inmediato y comunicarse a través de los canales de soporte oficiales de la aplicación. Su seguridad financiera es primordial.







